domingo, 27 de diciembre de 2009

Sr. Destino


Volar a otro lugar, la dirección el infinito,
cuando llegues ahí, pregunta por el inquilino,
se hace llamar Don destino,
vive en la habitación número que sé yo.

Cuando lo encuentres no habrá más noches,
iluso, es el a ti a quien advertirá, de todas formas te recibirá,
mucha cautela, lo escribo, recito, te lo grito volador,
este individuo presenta un trastorno de doble ánimo,
con algunos es un perfecto militante del partido desalmado,
que no caiga tu pelota, con ella puede hacer sus zapatos,
al parecer su criterio para actuar no está formado,
en cambio, otras veces una dulce princesa, te invitará a comer galletas.

Que loco más hermoso, no quiero decir que sea un desquiciado,
comparte con el e invítale unos cuantos tragos,
la cerveza no le gusta, el ostenta líquidos más caros,
que tus preguntas no caigan como las bombas impactan el Edén,
clarividente notoriamente no es, tampoco es el Dios internet,
mantenlo ahí tranquilo, de seguro podría ser tu mejor amigo,
la velada está por terminar,
mejor cuéntale que deseas mañana de cenar,
dicen los rumores que hace poco aprendió a escuchar.

Y te diste cuenta de que ahí no encontrarás respuestas,
fue una mala idea escoger tan largo viaje, con ese fin.
¿Ves lo qué hizo?
El destino dejó su firma, el pan B siempre fue que llevarás tu maleta,
cargada con el derecho a equivocarte, ahora no te sería tan difícil levantarte.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Tiempo fuera



Atleta que recorres sus curvas,
no solo para ti ya no existen los esguinces,
mucho menos las fracturas de corazón.

Rayo veloz con disfraz de un Forest Gum,
ya no apresures la eterna marcha,
desciende con cautela, mucha precaución,
piensa que tal vez el cruzar la meta
jamás haya sido tu verdadera opción,
quizás solo fue una agitada, la más fuerte respiración.