
Atleta que recorres sus curvas,
no solo para ti ya no existen los esguinces,
mucho menos las fracturas de corazón.
Rayo veloz con disfraz de un Forest Gum,
ya no apresures la eterna marcha,
desciende con cautela, mucha precaución,
piensa que tal vez el cruzar la meta
jamás haya sido tu verdadera opción,
quizás solo fue una agitada, la más fuerte respiración.
No hay comentarios:
Publicar un comentario